|


PRIMERA SEMANA

Domingo
“Orar es la acción más sublime a que creatura humana puede aspirar en su paso por la vida”.
Lunes
“Nada podemos sin la gracia de Dios, lo que es concedido por la oración”.
Martes
“Un átomo de humildad vale más que una montaña de buenas obras”.
Miércoles
“Es buena cristiana la que está dispuesta a sufrirlo todo, a hacerlo todo, a olvidarlo todo, a perdonarlo todo”.
Jueves
“No dejes jamás entrar la Tristeza y sacúdela, como a una víbora que envenena y corroe las entrañas más nobles del corazón”.
Viernes
“En Dios hallaremos luz, gracia y fortaleza, para conocer y cumplir su santísima voluntad”.
Sábado
“Acostumbraos a sufrir, por amor a Dios, con dulzura y paciencia las pequeñas mortificaciones, contradicciones y humillaciones merecidas o no merecidas”.
SEGUNDA SEMANA

Domingo
“La discreción es una virtud muy necesaria en la vida de todo cristiano”.
Lunes
“Apoyada en los méritos de mi Salvador, estoy llena de esperanza”.
Martes
“La serenidad, la paz y la alegría, deben manifestarse en el semblante y en todo nuestro actuar”.
Miércoles
“Amar a Dios sobre todas las cosas comprende el fiel cumplimiento de los mandamientos de Dios”.
Jueves
“En el trabajo se ejercitan grandes virtudes, como ser la caridad, la humildad, la paciencia, la mortificación y la penitencia”.
Viernes
“La envidia retuerce, seca y devora el corazón de la persona que le da entrada”.
Sábado
“El Santo Sacrificio de la Misa es para mí un gran consuelo”.
TERCERA SEMANA

Domingo
“La paz está en mi corazón porque he recibido al Dios del Amor y de la paz”.
Lunes
“No hay que desalentarse, las maquinaciones humanas, nada pueden contra las obras de Dios”.
Martes
“El nombre de Dios llena el cielo y la tierra y debe pronunciarse con fe, adoración y profundo respeto”.
Miércoles
“Esta vida de grandes obras exige sin duda muchos sacrificios”.
Jueves
“La buena conversación lleva a Dios y cuando hay amor de Dios de este mismo amor nace hablar con gusto de El”.
Viernes
“Con sumo esmero debemos evitar el desaliento y la tristeza que destruyen la fe y la caridad”.
Sábado
“Más vale un acto de humildad y vencimiento, de abnegación, sufrimiento y paciencia que la posesión y el goce de todos los placeres del mundo”.
CUARTA SEMANA

Domingo
“Los pequeños sufrimientos que encuentro, los debo mirar como una cosa preciosísima, como una reliquia de la Cruz que Jesús llevó”.
Lunes
“No hagamos paz con nuestros propios defectos, no sirvamos a Dios a medias, démonos a El enteramente”.
Martes
“Que el espíritu de humildad y de simplicidad se grave profundamente en nuestro corazón”.
Miércoles
“Hagamos siempre más aprecio de la salvación y santificación de nuestra
alma, que de todo lo demás”.
Jueves
“Dios creó al hombre libre y le permite siempre usar de su libertad, para elegir entre la virtud y el vicio; entre el cielo y el infierno, y le concede gracias y fuerza de voluntad para salvarse”.
Viernes
“La observancia del silencio es de la más alta importancia; conduce a la unión con Dios y comunica al alma gran paz”.
Sábado
“Felices fatigas que soportadas por amor a nuestro divino Esposo, nos hacen esperar el reposo eterno”.
QUINTA SEMANA

Domingo
“Felices de vivir y sacrificarse por la caridad”.
Lunes
“Todas tratamos de vivir para Dios, y lo mejor posible”.
Martes
“Pedir al Señor la gracia de corresponder a todos sus designios sobre nosotras”.
Miércoles
“La vida religiosa es el Noviciado del
Cielo”.
Jueves
“Conocía claramente que no hay ningún bien fuera de Dios”.
Viernes
“La Divina Providencia vela tiernamente por nosotros”.
Sábado
“No decir su parecer, ni reprender a nadie, cuando se sienta conmovida por la impaciencia o contrariada en su sentimiento”.
OTROS PENSAMIENTOS

“Nada temía tanto como ofender y desagradar a Dios Nuestro Señor y deseaba que todas miscompañeras lo amasen y sirviesen”.
“Conocía claramente que no hay ningún bien fuera de Dios”.
“Las cosas de esta vida no tenían atractivo para mi corazón”.
“Dios Nuestro Señor, centro del contento y reposo de mi alma”.
“No sólo consiento de corazón, Señor y Dios mío, en ser tu esposa, sino que quiero y elijo desposarme con los sufrimientos de tu Pasión, abrazándome para siempre con las humillaciones y penas de tu Cruz Santísima”.
“Poco a poco se forman las obras de Dios”.
“Vivir religiosamente y amar a Dios con todo nuestro corazón”.
“La necesidad de amar que juntamente con la vida de mi corazón iba desarrollándose hallaba su
satisfacción y goce en Dios Nuestro Señor”.
“El Divino Salvador, me correspondía haciendo sentir a mi alma, con luz clarísima, que El también me amaba mucho”.
“Sentía habitualmente la dulce presencia de mi Dios en el interior de mi alma”.
“¡Y éste era el mundo que yo amaba, mundo que pasa y se aja como la flor del campo!”
“Entendía que me hallaba en el mundo sólo para amar, servir y glorificar a un Dios tan bueno…”
“Vivir pobre, humilde y despreciado es la vida que ha escogido para sí, Nuestro Divino Salvador… me pareció más conforme a la cruz … de Nuestro Señor, la vida de las Hermanas de la Providencia. Sin vacilar un momento, me determiné a abrazarla”.
“Vuestra soy, Señor y Dios mío, Vos sois cien veces más amable que todas las creaturas juntas, yo os amo sobre todas cosas”.
“Oh día de mi Primera Comunión ¡día de dulces recuerdos, día verdaderamente dichoso!, tu eres la primicia del amor puro, y la alegría del alma”.
“Conversaba con El con toda sencillez, le manifestaba mis deseos y sobre todo le repetía muchas veces que lo amaba de todo corazón”.
“Ninguna amistad puede tener estabilidad ni firmeza sin que Dios Nuestro Señor sea el vínculo o lazo de ella”.
“Me sucedió no pocas veces hallar en mi examen (de conciencia) haber caído en impaciencias poco más o menos graves hasta siete veces al día”.

|